doug
– “¡Te lo juro! Como mínimo le pegué diez balazos a la cosa esa, ermmmm… ¿cómo lo llamó Amy?” – supongo que todavía estaba sobrexcitado después de lo sucedido.
– “Abominación. De la película Underground. Una peli de vampiros.” – me explicó Wanda.
– “¿Vampiros? Da igual… Cosí a esa Abominación a tiros y ni siquiera se cayó al suelo. Incluso me cargué a los zombis que tenía detrás, y el bicho ese ¡ni parpadeó!”
– “¿Y cómo escapaste de esa cosa?” – preguntó Wanda.

– “Con bastante suerte, la verdad. Cuando la Abominación salió del edificio yo estaba al otro lado de la calle. Empecé a disparar, pero ese bicho y su séquito no dejaban de acercarse.”
– “Sí, vi los cuerpos amontonados cerca de la pizzeria. Hiciste una buena matanza.” – apuntó Wanda.
– “Eso es lo que te decía. Los zombis pequeños, los Caminantes, como los llama Amy, caían como moscas, pero esa cosa ni se inmutó” – continue con mi historia – “grité tan fuerte como pude y cargué hacía el monstruo, seguro que pensaba que iba a tirarme contra él, pero, en el último segundo finté, giré sobre mi mismo y escapé corriendo tan rápido como pude. En cuanto giré la esquina me escondí detrás de unos containers.”
– “Que heróico” – sonrió Wanda.
– “No te rías, ¡funcionó!” – repliqué.
– “No te imagino cargando y fintando, el futbolista era Phil” – se explicó la patinadora mientras sonreía.
– “Yo era muy bueno en la guerra de fulares” – contesté con cierta indignación.
– “¿La guerra de fulares?” – repentinamente las risas de Wanda llenaron la pequeña sala donde nos escondíamos. – “Perdona Doug, pero es que me ha hecho mucha gracia como lo has dicho, te has puesto muy serio.”
– “Tranquila. Es bueno que todavía podamos reinos de algo” – ahora que me fijaba, Wanda tenía una sonrisa preciosa.
Pasaron unos instantes de incómodo silencio. Volví a mirar a Wanda, esta vez con cara de preocupación.
– “¿Crees que estarán bien?”
– “Seguro” – contestó sin dudar – “ya sabes como es Phil. Mantendrá a salvo a Amy. Es su obligación como policía.” – Wanda volvió a sonreír.
– “Eso espero” – me sentiría culpable si les pasaba algo.
– “Ya verás. Mañana por la mañana volveremos al piso de Amy y seguro que están allí esperándonos tan preocupados por nosotros como lo estamos nosotros ahora por ellos.”
– “Espero que tengas razón. Deberíamos descansar. Yo haré la primera guardia.” – me puse de pie.
– “De acuerdo. Buenas noches Doug.”
– “Buenas noches Wanda.”

Doug

01
(Epílogo)