phil
– “Hola. ¿Hay alguien? Mi nombre es Phil y estoy intentando contactar con algun superviviente. ¿Alguien me escucha?” – nada, silencio, como de costumbre.
– “Repito, ¿alguien me escucha?”

Llevaba intentando contactar por radio sin resultado desde que habíamos estado en comisaría. Había dejado receptores en casa de Amy, Doug y Wanda por si se les ocurría volver, sí todavía estaban vivos. Amy me decía siempre que era inútil, pero yo no perdía la esperanza.
Cambié de canal.
– “Hola. ¿Hay alguien? Mi nombre es Phil y estoy intentando contactar con algun superviviente. ¿Alguien me escucha? Repito, ¿alguien me escucha?”
Esperé un rato mientras escuchaba el silencio eléctrico. Volví a cambiar de canal.
– “Hola. ¿Hay alguien? Mi nombre es Phil y estoy intentando contactar con algun superviviente. ¿Alguien me escucha? Repito, ¿alguien me escucha?” – Tal vez el problema era el horario, era de noche, pero también había probado con otras horas sin conseguir resultados.
– “Hola. Le escucho. ¿Sabe qué esta emitiendo por un canal policial? Cambio.”
Era una voz de hombre, fuerte y grave. Me quedé tan sorprendido de obtener respuesta que no pude ni reaccionar.
– “¿Hola? ¿Sigue ahí? Como ha dicho que se llamaba… ¿Rick? Cambio” – la voz tenía un tono frío que no mostraba ningún tipo de prisa o especial interés.
– “Hola. Perdón… ya estaba perdiendo la esperanza. Phil, mi nombre es Phil, y soy, bueno, era policía” – respondí por el transmisor.
– “Bien, Phil, entonces, ¿por qué le despidieron? Cambio” – mantenía el mismo tono frío e interrogador.
– “Un momento, no me despidieron, simplemente el mundo se fue al infierno” – respondí sin entender el fondo de la pregunta.
– “Entonces, técnicamente sigue usted siendo el agente Phil, ¿no? Cambio” – nunca lo había pensado así, aunque mi interlocutor tenía razón.
– “Sí. Perdón. ¿Con quién hablo? ¿Puede usted identificarse?” – hubo un breve silencio.
– “Marvin, Marvin Renfield. Cambio” – conocía ese nombre.
– “Marvin Renfield, ¿el guardaespaldas?” – pregunté para confirmar mis sospechas.
– “Parece que mi fama me precede. Sí, antes era guardaespaldas, ahora sólo superviviente. Cambio.”
– “Sí. Eso parece. Encantado de hablar con usted, Marvin. Sí puedo preguntar ¿cómo le va?” – prefería ser yo el que hacía las preguntas.
– “No me puedo quejar. Sigo vivo. Estoy intentando reunir un grupo, conseguir un vehículo y largarnos a Switch City, una ciudad al sur. Cambio” – respondió sin manifestar ninguna emoción.
– “Nosotros somos dos, tenemos un vehículo y un refugio bastante seguro” – tal vez le estaba dando demasiada información – “pero no podemos irnos de la ciudad.”
– “¿Qué los retiene aquí, agente Phil? Cambio” – por un momento creo que Marvin sintió curiosidad, o tal vez solo fuera por su propio interés.
– “Cuando toda esta locura empezó éramos un grupo de cuatro, pero tuvimos que separarnos. No podemos irnos sin nuestros compañeros.”
– “Sí hace mucho de eso, con suerte estarán muertos. Seguramente ya serán zombis. Lo sabe, ¿verdad? Cambio” – seguía mostrando la misma frialdad en el tono.
– “No. No lo creo. Wanda y Doug son duros. Estoy seguro de que siguen vivos en algún lugar ahí fuera, en la ciudad; y no pararé hasta encontrarlos” – esa era la verdad.
– “¡Jajajajaja! ¿Doug el gafitas y Wanda la patinadora? Cambio” – Se había reído…
– “¿Cómo? ¿Conoces a Wanda y a Doug?” – creo que mi voz era de todo menos fría en ese momento.
– “No. No los conozco. Cambio” – no podía ser, no lo entendía.
– “Pero, entonces, ¿cómo sabes lo de los patines? ¿y lo de las gafas?” – la impaciencia crecía en mi estomago.
– “Hace dos días contacté con otro superviviente por radio. Ned. Estaba un poco chalado. Le expliqué que buscaba un grupo y un vehículo para ir a Switch City. Él me explicó que su grupo tenía un vehículo pero que eran cuatro, incluyendo a Wanda y Doug. Después de nuestra conversación creo que decidieron dirigirse a la ciudad de los interruptores, o, al menos, eso me aseguró el tal Ned. Cambio” – toda la contestación había sido en un tono monocorde y carente de emociones.
– “Entonces, ¿Doug y Wanda están bien?” – le interrogué ansioso.
– “Sí son ellos, al menos lo estaban hace dos días. Cambio” – su respuesta me hizo sentir extrañamente aliviado.
– “¿Y dices que van hacía esa ciudad…?” – ¿cómo la había llamado?
– “Switch City. Sí. Eso me dijeron. Cambio” – me estaba acostumbrando a su tono apático.
– “Esa es la ciudad a la que querías ir. ¿Me puedes explicar algo de ella?” – la situación había dado un giro inesperado.
– “Es una ciudad que está al sur. Tiene una central eléctrica y, por lo que dicen, los supervivientes han conseguido mantener el orden y el control allí. No sé sí será cierto o no, pero sé que en esta ciudad queda poca esperanza. Cambio” – me informó Marvin.
– “Tienes razón. Suena muy utópico, pero no puede ser peor que está ciudad. Está condenada” – de pronto se me ocurrió una idea – “Tal vez podrías unirte a nosotros y guiarnos hacía allí ¿no te parece?” – ser un grupo más numeroso me parecía prudente si teníamos que viajar.
– “Has dicho que teníais un vehículo. Puede ser interesante, pero primero tengo que encontrar a otro superviviente con el que contacté ayer. Podemos quedar en dos días. Cambio” – había más supervivientes.
– “¿Dos días? ¿Por la mañana? ¿Dónde?” – las preguntas se me amontonaban en la cabeza.
– “Jejeje” – volvió a reír, su risa era agradable – “Tranquilo agente Phil. Por la mañana, de aquí dos días al este de Lincoln Av. entre la cuarta y la sexta. ¿Conoce la zona? Cambio” – yo había patrullado por aquél barrio.
– “Sí. La conozco” – respondí más pausadamente.
– “Entonces, nos encontraremos allí, ¿de acuerdo?” – preguntó Marvin.
– “Ok. Entendido.”
– “Muy bien. Buenas noches Phil. Cambio y corto.”
– “Buenas noches Marvin” – dejé la radio sobre la mesa.
Estaba intentando asimilarlo todo. Se lo tenía que explicar a Amy. Ahora dormía, esperaría a mañana, pero quería ver la cara que se le quedaba cuando le dijera que había tenido noticias de otros supervivientes y que Doug y Wanda estaban vivos. Se le iba a quedar la cara tan blanca que no iba a necesitar maquillaje en una semana.
– “Jejeje” – me reí solo de imaginarla.
Me puse de pie. Tenía mucho que hacer en los dos próximos días. Ibamos a necesitar más municiones, provisiones y gasolina. Mucha gasolina. Además, quería reconocer el terreno donde tenía que encontrarme con Marvin.
Marvin Renfield, por lo que sabía de él…

Tile 4D

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(Epilogo)